Autodiagnóstico de IA · Edición para asociados de aebrand

¿Usa su empresa la IA con las garantías que ya exige el mercado?

Las agencias y estudios de branding ya usan la IA para explorar nombres, identidades visuales, textos y campañas. El Reglamento europeo de IA fija obligaciones según el riesgo de cada sistema, y los clientes empiezan a preguntar cómo se ha usado la IA en la marca que reciben y qué pueden registrar de ella. Este autodiagnóstico responde a dos preguntas: dónde queda su sistema de IA en el Reglamento y qué grado de madurez tiene su organización para usar la IA con control.

No hace falta conocimiento técnico ni jurídico: cada pregunta se explica en lenguaje llano y con ejemplos. Si alguna le genera dudas, puede marcar «No estoy seguro» y lo tendremos en cuenta en el resultado.

7 bloquesde preguntas
15 minde dedicación
Informedescargable al terminar
Prohibidoart. 5
Alto riesgoAnexos I y III
Riesgo limitadotransparencia, art. 50
Riesgo mínimobuenas prácticas voluntarias

Su sistema, en pocas palabras

Empecemos por lo básico: qué hace el sistema, quién lo usa y con qué piezas está construido.

¿Por qué preguntamos esto?

Las piezas con las que está montado el sistema no cambian su nivel de riesgo, pero sí determinan quién responde de qué, qué contratos conviene revisar y qué activos de su empresa merece la pena proteger.

¿Cómo está construido? Marque todo lo que aplique

¿Qué papel juega su empresa?

El Reglamento no pregunta solo qué hace el sistema, sino quién lo ha creado, quién lo ofrece y quién lo usa. Elija la opción que mejor describa su caso.

¿Por qué preguntamos esto?

Quien crea u ofrece el sistema («proveedor») asume las obligaciones más exigentes; quien lo usa en su negocio («responsable del despliegue») tiene otras más ligeras. Dos matices importantes: usarlo solo dentro de la empresa ya cuenta como ponerlo en servicio, y vender con su marca una tecnología ajena le convierte en proveedor aunque no haya programado nada.

Usos prohibidos

El Reglamento prohíbe nueve usos concretos de la IA: ocho desde febrero de 2025 y uno más desde el 2 de diciembre de 2026. Son casos poco frecuentes, pero conviene descartarlos siempre. ¿Hace su sistema alguna de estas cosas?

¿Por qué preguntamos esto?

Si apareciera alguno de estos usos no hablaríamos de adaptación, sino de revisarlo con prioridad. Ante la duda, márquelo: preferimos revisar un falso positivo que pasar algo por alto.

¿Forma parte de un producto regulado?

Si la IA cumple una función de seguridad en un producto físico que ya pasa controles europeos, hereda la categoría de alto riesgo. Si su sistema es software de gestión, atención al cliente u oficina, este bloque normalmente no le aplica.

¿Por qué preguntamos esto?

El Anexo I del Reglamento es una lista cerrada de productos. En los del primer grupo el Reglamento se aplica directamente; en los del segundo (transporte y, desde la reforma de julio de 2026, maquinaria) sus exigencias llegarán a través de la normativa propia de cada sector. Además, solo cuenta la IA que cumple una función de seguridad: no la que se limita a ayudar al usuario, optimizar el rendimiento, mejorar la eficiencia, automatizar tareas, aportar comodidad o hacer control de calidad.

¿Influye en decisiones importantes sobre personas?

Europa considera de alto riesgo la IA que interviene en quién consigue un empleo, un crédito, una plaza o una prestación. La pregunta no es si usa IA en ese departamento, sino si el sistema decide o influye sobre personas concretas.

¿Por qué preguntamos esto?

Un asistente que ayuda a recursos humanos a redactar ofertas de empleo no es de alto riesgo; uno que puntúa o filtra candidaturas, sí. Es el criterio que con más frecuencia sitúa a una empresa en la categoría de alto riesgo sin que lo sepa.

Transparencia con las personas

Desde el 2 de agosto de 2026, si un sistema conversa con personas o genera contenido hay que decirlo, con independencia de su nivel de riesgo. ¿Hace su sistema alguna de estas cosas?

¿Por qué preguntamos esto?

Son las obligaciones más visibles del Reglamento: cualquiera puede comprobarlas con solo abrir la aplicación o ver un contenido. Afectan a la gran mayoría de chatbots, asistentes y herramientas de IA generativa. El único margen adicional es técnico: los sistemas ya comercializados antes de agosto de 2026 disponen hasta el 2 de diciembre de 2026 para implantar el marcado de contenidos.

¿Cómo gestiona su organización la IA?

El Reglamento se ocupa de cada sistema, pero el control de la IA se decide a nivel de organización. Estas doce preguntas repasan las medidas que, en nuestra experiencia, distinguen a las empresas que usan la IA con garantías. Responda con sinceridad: el resultado solo lo ve usted.

¿Por qué preguntamos esto?

Un estudio de branding rara vez tiene sistemas de alto riesgo, pero sí usa la IA a diario con briefings confidenciales, marcas ajenas y creatividades que llevan su firma y que el cliente querrá registrar. Las medidas de gobernanza son las que permiten demostrar a un cliente, a un auditor o a una autoridad que ese uso está bajo control. Seguimos la Metodología PONS IP: cumplimiento, gobernanza y protección de activos.

Cumplimiento del RIA

¿Tienen un inventario de las herramientas de IA que se usan en la empresa, incluidas las que el personal contrata o prueba por su cuenta?Sin inventario no hay control: el Reglamento se aplica a cada sistema que se usa, no solo a los que compra la dirección.
¿El personal ha recibido formación sobre el uso de la IA y queda constancia documentada?Es la obligación de alfabetización del artículo 4, exigible a toda empresa que use IA desde febrero de 2025.
¿Identifican como generados por IA los contenidos que lo requieren, ante clientes y público?Desde el 2 de agosto de 2026 el artículo 50 exige marcar contenidos sintéticos y avisar cuando se habla con una IA; es la obligación más visible para una agencia o un estudio de branding.
¿Antes de incorporar una nueva herramienta o un nuevo uso de IA, alguien evalúa su nivel de riesgo y las obligaciones que conlleva?Un mismo proveedor puede ofrecer usos de riesgo mínimo y otros de alto riesgo; la clasificación se hace por uso, no por herramienta.

Gobernanza de la IA

¿Existe una guía o política de uso responsable de la IA, aprobada por la dirección y conocida por el personal?Es el documento que convierte el criterio individual en criterio de empresa: qué se puede hacer, con qué herramientas y con qué límites.
¿Hay una persona u órgano con responsabilidad asignada sobre la IA en la organización?Sin responsable, nadie actualiza la política, atiende las incidencias ni responde ante un cliente o una autoridad.
¿Hay reglas claras sobre qué información puede introducirse en herramientas de IA: datos de clientes, briefings, marcas, datos personales?Lo que se escribe en una herramienta de IA puede salir del control de la empresa; es el riesgo de confidencialidad más frecuente en agencias y estudios.
¿Una persona revisa los contenidos y decisiones generados por IA antes de usarlos o entregarlos al cliente?La supervisión humana es la medida que evita errores, sesgos y contenidos inadecuados con el nombre de la empresa, y la que más valoran los clientes.

Protección de activos

¿Han revisado qué hacen los proveedores de IA con sus datos y de quién son los resultados, según sus condiciones de uso?Las condiciones de muchas herramientas permiten usar lo que se introduce para entrenar sus modelos, y no siempre ceden los derechos sobre lo generado.
¿Comprueban que los nombres, logotipos y contenidos generados no reproducen marcas, obras o imágenes de terceros, y saben qué parte de lo generado puede registrarse o protegerse?Una identidad generada por IA puede infringir derechos ajenos y, además, no ser protegible por derechos de autor si no hay intervención humana suficiente; la marca sí puede registrarse, pero conviene saber qué se entrega al cliente.
¿Informan a sus clientes de que se usa IA en los trabajos que entregan y lo recogen en los contratos o presupuestos?Cada vez más clientes lo preguntan o lo exigen; regularlo por escrito evita conflictos sobre originalidad, titularidad de la identidad entregada y responsabilidad.
¿Protegen como activo propio sus instrucciones, flujos de trabajo, bases de datos y modelos ajustados?Los prompts, flujos y datos propios son el conocimiento diferencial de la empresa y pueden protegerse como secreto empresarial o por otras vías.

Su resultado está listo

Indique a quién lo entregamos. Recibirá el resultado en pantalla y podrá descargarlo en PDF; el equipo de consultoría de PONS IP lo revisará y se pondrá en contacto solo si usted lo desea.

Responsable: PONS IP. Finalidad: entrega del resultado y seguimiento comercial. Puede ejercer sus derechos en la dirección indicada en la política de privacidad. [TEXTO PENDIENTE DE VALIDACIÓN POR LEGAL]

Resultado del autodiagnóstico
Prohibido
Alto riesgo
Riesgo limitado
Riesgo mínimo

Madurez de la gobernanza de la IA en su organización

Qué le exige ya el Reglamento, y qué llegará

Aspectos que conviene revisar

Cómo podemos ayudarle

Trabajamos con la Metodología PONS IP, que aborda la IA desde tres frentes complementarios. Según sus respuestas, estos son los servicios que mejor encajan con su caso:

Cumplimiento del RIALas obligaciones que impone el Reglamento según el nivel de riesgo y el papel de su empresa.
Gobernanza de la IALa IA gestionada como un riesgo más de la organización, más allá del Reglamento.
Protección de activosSu innovación en IA convertida en patrimonio protegido y explotable, sin vulnerar derechos de terceros.
Hablemos de su caso

Este resultado es un punto de partida. En una primera conversación revisamos sus respuestas, confirmamos la clasificación y le proponemos una hoja de ruta ajustada a su sistema.

El presente documento no constituye un dictamen ni una opinión jurídica sobre la calificación formal del sistema conforme al Reglamento (UE) 2024/1689 ni de las obligaciones que de ello derivan. Se trata de un resultado meramente orientativo, elaborado automáticamente a partir de las respuestas facilitadas por el propio usuario y que deberá, en todo caso, ser objeto de revisión y confirmación por un profesional. Asimismo, el documento podría no ajustarse a la realidad ante cualquier cambio en la finalidad y/o el funcionamiento del sistema analizado, o de la normativa aplicable.

Anexo · Respuestas facilitadas

PreguntaRespuesta